Publicada en: Revista MONDO BRUTTO, nr. 42
Fecha: Otoño-invierno 2011
Periodista: Absence
Circunstancias: hacía poco que se había publicado "Sexo, amor y pistachos"

 

La entrevista aparece publicada en Mondo Brutto y ocupa once páginas, aquí transcribo solo un resumen bastante escueto de unas pocas líneas, dejando fuera lo que mas o menos ya he contado en mis libros o en otras entrevistas que están en esta misma web. Para leer la entrevista completa comprad MONDO BRUTTO nr. 42.

Ramón Boldú en Revista Mondo Brutto

RAMÓN BOLDÚ Y LAS CASUALIDADES DE LA VIDA
Un ménage à trois de Xan Pita y el Señor Ausente

Con todo el tema de la novela gráfica se han puesto de moda las autobiografías de tebeo, aunque no se tenga mucho que contar. No es el caso de Ramón Boldú, nuestro gran maestro en el tema. Como dibujante se estrenó haciendo chistes gráficos en los primeros números de Interviú para convertirse luego en director de arte de la mítica revista erótica LIB, viviendo en primera línea de fuego la España de la Transición y el Destape. Años más tarde, en las páginas de El Víbora (de la que también fue director de arte durante una buena temporada), le dio por explicar las interioridades del Grupo Zeta con jugosas anécdotas y en paralelo a la crónica de su primer fracaso matrimonial. El resultado, recopilado en dos libros, se convirtió en "Bohemio pero abstemio" y "Memorias de un hombre de segunda mano", hace poco recuperados en un volumen de esos que llaman integrales cuya lectura recomendamos por ser un documento histórico divertido y carente de pudor. Boldú ha sido actor publicitario, guionista de televisión, pintor, ha vivido del paro o se ha embarcado en proyectos tan bizarros como el semanario humorístico El Barragán mientras coleccionaba querellas por las cosas que explica en sus historietas. Desde hace unos años ha vuelto al mundo del cómic con El arte de criar malvas (sobre su segundo divorcio) y Sexo, Amor y Pistachos (sobre sus peripecias como guionista para la productora porno Private). Las cosas que le pasan y que explica sin rastro de vergüenza le hacen merecedor de figurar en la galería de españoles ilustres entrevistados en estas páginas.

Mondo Brutto: Tú eres un autor de esos de culto, ¿no?

RAMÓN BOLDÚ: Sí, creo que sí. Soy una de esas personas que hace cómics que no se venden demasiado y que cuanta con algunos lectores que son muy fans.

MB: Como nosotros.

RB: Como vosotros y más. Algunos me han comentado que tienen "Memorias de un hombre de Segunda Mano" como libro de cabecera. "Me ha pasado lo mismo", me dicen, "me separé, el chaval se quedó conmigo y yo me lo tomaba en plan muy depre, pero cuando leí el cómic decidí tomármelo como tú". Eso me lo ha dicho más de uno y me gusta porque veo que ha servido para algo. Es curioso, porque luego la gente de los medios, los periodistas, prefieren "Bohemio pero abstemio".

MB: Es nuestro caso. El motivo principal por el que queríamos entrevistarte es por tu participación en la revista LIB. Fuiste de los creadores de una cabecera mítica de la época del Destape. "Bohemio pero abstemio" se centra en todas las historias vividas durante los primeros años del Grupo Zeta. Llegaste a dirigir la revista…

RB: La idea de Asensio era que Lib fuera una publicación para meter refritos y los sobrantes de las fotos de chicas de Interviú, Asensio no se imaginaba que llegaría a ser lo que fue. Así que puso a trabajar en ella sólo a dos personas: a Lucho, encargado de los textos, y a mí, como responsable de todo el tema de la imagen. Conocíamos una revista alemana de sexo muy famosa, Praline que publicaba historietas en la contraportada, algo que también decidimos hacer básicamente porque me interesaba a mí. Así comenzó mi serie Los Sexcéntricos. Poco a poco la revista fue creciendo y cada vez vendía más. Yo me lo pasaba de puta madre, pero Lucho lo que quería realmente era escribir de política en Interviú. Tuvo su oportunidad en 1977, cuando Asensio lo mandó a hacer un reportaje sobre Cuba. Lo que iba a ser un viaje de una semana se complicó cuando Fidel Castro cerró el hotel lleno de periodistas en el que estaba. Pasó tres meses retenido en Cuba. Mientras tanto, el LIB lo hice yo sólo, como buenamente podía. Robaba fotos de Interviú, ya que sabía dónde las guardaban(*), me iba al redactor jefe a pedirle que me escribiera algunas entradillas, otros texos los escribía yo, incluso una columna fija sobre cocina erótica… Por la noche cogía a un amigo fotógrafo y nos íbamos a sitios como el Crazy Horse de Barcelona a entrevistar tías. Luego las llevaba a la playa, al Garraf, y les hacíamos fotos desnudas. Se montaba una de la hostia, la gente pasaba en coche por la carretera de arriba de la playa, paraban y se quedaban mirando, flipados, era en 1977 (**).

MB: Las reinas del destape visitan la redacción de LIB.

RB: Sí, sí, Bibí Andersen y las demás. Se despelotaban allí y nos sacábamos fotos con ellas, haciendo como que estábamos trabajando. El LIB era algo especial. Mucha de la gente de aquella época ocupa ahora puestos importantes en editoriales como Planeta, pero cuando nos encontramos todos coincidimos en que fue una época irrepetible. En el LIB éramos un poco la avanzadilla de la libertad tras un régimen muy restrictivo. Incluso los de Interviú nos tenían envidia. Todo el día estábamos de jarana. Asensio recibía quejas de directivos serios (para que nos echaran) y siempre respondía que LIB vendía medio millón de ejemplares a la semana (***)

MB: para acabar, ¿qué consejo darías a los lectores de Mondo Brutto?

RB: Que la vida hay que vivirla y disfrutarla sin hacer daño. Tirarse al ruedo, porque de lo contrario siempre te quedará la duda, el "y si me hubiese atrevido a…". Eso es lo peor que te puede pasar. Mientras hay gente que exprime la vida estafando y haciendo daño hay quien se lanza al ruedo haciéndolo todo por los demás. Por ejemplo cuando conocí a Carmen de Mairena cuando trabajaba en un programa de la tele, vi que en el plató la trataban como una diosa, ella toda sería y digna. Luego me contaron por qué la trataban con tanto respeto. Al parecer todo lo que gana se lo da al que llama a su puerta. Vive en uno de estos barrios donde se conoce todo el mundo. La gente le va contando sus penas y ella siempre les da lo que sea. O como Benny Hill, que siempre donaba a beneficencia la mitad de lo que ganaba. Yo no hago eso porque si lo hiciera no llegaría a fin de mes, pero bueno.

 

(*) Esto lo cuento en el cómic que aparece en el libro PANORAMA, Editorial Astiberri (publicado en el 2013).

(**) Esto lo cuento en "Bohemio pero abstemio".

(***) A partir de este punto Mondo Brutto sigue la entrevista y me preguntan sobre todo lo que he vivido en editorial Z, mi historia con Vázquez en la revista en Barragán, en EL Víbora, en TV, por qué me presenté voluntario para ser disecado, famosos que he conocido, estafadores, dibujantes predilectos, etc.; y que no reproduzco pues muchas de las cosas se pueden leer en mis libros ya publicados.