Publicado en: el diario SANT CUGAT (Barcelona)
Fecha: Agosto 2000
Circunstancias: Un artículo que apareció en el diario Sant Cugat (Barcelona) poco después de haberse publicado la entrevista anterior en El País (Julio 2000).
Título: Efecto dominó

Una mujer, residente en Sant Cugat, que obviamos su identidad a petición suya, ha vivido una experiencia digna de Alfred Hitchcok.
Un dia observó desde su ventana, que en una de las ventanas del edificio de enfrente, totalmente abierta, se encontraba un individuo, de pie, desnudo, masturbándose.
La mujer azorada, quería dejar de mirar, pero la curiosidad hizo que siguiera mirando. Hasta que el individuo se percató de que era observado. Pero, lejos de azorarse y esconderse, siguió con su quehacer, se supone que con morbo añadido.
Fue la mujer la que decidió dejar de observarle y se apartó de su ventana indiscreta particular.
Cuando poco después la curiosidad hizo que regresara para ver si el hombre seguía en lo suyo, éste ya se había ido.
En un primer momento la mujer estaba decidida a poner una denuncia a la policía. Pero, lo que son las casualidades, ocurrió que aquel mismo día leyó una entrevista en el diario El País, que Ramón de España le hizo al dibujante de cómics Ramón Boldú.
En dicha entrevista Boldú contaba que pronto iba a explicar en cómic su experiencia en Private, la productora porno; y que dicha productora se encuentra en Sant Cugat.
La mujer, al leer esto, descubre, con gran sorpresa, que la sede de la famosa productora Private se encuentra en la misma población donde vive ella; nunca se lo hubiese imaginado, nos dice.
Entonces le asalta la sospecha de que la sede de la productora Private quizá se encuentre precisamente en la séptima planta del edificio de enfrente de su casa, que es por donde apareció el hombre que se masturba. Y, si eso era así, dicha persona, no sería un depravado, sino un actor realizando su trabajo.
Decidió ir a preguntar.
Entró en el hall del edificio de enfrente a preguntarle al portero. El portero le dijo que en la séptima estaban de reformas y que allí solo había obreros de la construcción. Y que en todo el edificio no había ninguna productora, y menos, porno.
Parecía que aquel individuo que se masturbaba en la ventana delante de la suya, no era un actor porno y la mujer pensó que debía denunciarle.
Pero al final no lo ha hecho porque, pensó que al igual que ella no sabía que Private se encontraba en Sant Cugat, el portero igual desconocía este hecho y realmente Private sí estaba en la séptima planta de su edificio.

DIARIO SANT CUGAT, año 2000